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martes, 26 de febrero de 2008

Detalles Tácticos de Juande Ramos en la Carling.

Domingo 24, Wembley. Tottenham - Chelsea. Una plantilla con recursos muy limitados, pero en un estado de ánimo insuperable contra un equipo en decadencia con figuras venidas a menos y en estado algo depresivo. No es fácil una etapa post Mourinho y aunque los blues se mantienen en todos los frentes por la capacidad de sus jugadores, parece difícil volver a ver a ese equipo triunfal de hace un par de años. Por contra, los Spurs son el ejemplo de la importancia del entrenador, del estado de ánimo y de lo primero relacionado con lo segundo. Si el entrenador es bueno y gana pasa a ser un Dios para los jugadores que ven que los consejos del cuerpo técnico funcionan y no es difícil motivar a una buena plantilla que sabe que está rindiendo por debajo de su nivel. Todo lo que hagas parecerá bueno; si tocas balón porque tocas balón, si empleas el físico y la dureza con dobles sesiones, porque estás trabajando qué es lo que hacía falta... Pero todo eso tiene que ir correspondido con victorias. Y ese es el efecto Juande, ya, uno de los mejores entrenadores del mundo. Vendrán más posts sobre él y su metodología de trabajo.

A continuación voy a hacer un análisis técnico-táctico del equipo de Juande en ciertas situaciones de juego con el resultado de 0-0 durante el partido de la Carling Cup. Un partido en el que el Chelsea salió con un rácano 4-5-1 con Anelka de medio izquierdo en basculación y un Tottenham con un flexíble 4-4-2, pero con barrendero; Zokora. Y una clave secreta y poco descifrable si no lo analizas muy pausadamente; Robbie Keane. En uno de los próximos post hablaré de manera extendida de la genialidad de Juande y su esquema de juego. Un 4-4-2 en fases un 4-1-4-1 manteniendo cien por cien la frescura de Berbatov, el crack del equipo.

Los Spurs jugaban con Robinson, Woodgate y King de centrales más Hutton y Chimbonda, esta vez de lateral izquierdo. Más adelantado Zokora, una referencia constante por delante de los centrales y por detrás de la asfixiante línea de presión de medios del Tottenham en la que él participaba de forma activa. Jenas acompañaba en el centro y las bandas eran para el Jesus Navas del Tottenham (Lennon) y Malbranque. Arriba, Keane de delanterocampista (más adelante explico este termino) y Berbatov.
El Chelsea era Cech, Terry y Carvahlo con Belleti y Bridge en los laterales. Mikel más de tercer central que de quinto centrocampista, con Essien y Lampard por delante. Anelka en la izquierda, W.Phillips en la derecha y de hombre diana Didier Drogba.

El Tottenham
La diferencia entre un equipo y otro nace de la ambición. La Carling era la Champions para el Tottenham y un trofeo más para el Chelsea. Y eso se ve a la hora de marcar la línea imaginaria de tu equipo tanto en defensa como en el medio. Una va unida a la otra. O la defensa se adapta al centro del campo o es la línea de medios la que se posiciona dependiendo de donde lo hagan sus centrales y laterales. El Chelsea defendió replegado sin darle importancia al rival. La colocación de los defensas era la que imponía la jerarquía. Mikel juntaba líneas y retrasaba pues, a Essien, Lampard e incluso a Nicolás Anelka. No habia pressing sino basculación. En el Tottenham, sin embargo, mandaban los centrocampistas y eran los defensas los que se tenían que adaptar a ellos por lo que el equipo adelantaba líneas sin meter el culo atrás ni acumular jugadores por delante de la pelota. Solo Berbatov se podía permitir eso.
Cuando el Chelsea llevaba posesión estática en defensa, Zokora dejaba la línea de 4 para retrasarse un poco haciendo de nexo entre la defensa y los centrocampistas y era el irlandes Keane el que recomponía el mediocentro formando un 4-1-4 más Berbatov sin ningún esfuerzo defensivo. El peligro no es el que lleva el balón, sino a quien se lo pueda dar. Y esa fue una máxima en los Spurs que con eso conseguían tener a 10 hombres por detrás de balón y estar muy lejos de su porteria tapando todas las salidas posibles del Chelsea y buscando una transición muy rápida con Berbatov. Radica ahí la gran diferencia de ambos conjuntos. El Tottenham sí que aplicaba un pressing zonal intenso al poseedor de balón siempre que este no fuera defensa. Iba sin miedo porque sabía que siempre tendría las espaldas bien cubiertas e invitaba al rival a ir a banda para poder sacar a relucir el potencial físico de Zokora, que fue mediocentro posicional y mediocentro recuperador a la vez.
Quiere decir esto que el Tottenham defendía por amplitud y no a lo ancho, invitando sobre todo a Belleti a perder la posición y a cargar el juego a la banda. El efecto Juande es total porque ya no hay un equipo que domine mejor las transiciones que los Spurs, capaz de encarnar en un mismo jugador un mediocentro y un delantero o un pivote posicional y un recuperador.
Y una vez el Chelsea caía en la trampa e iba por banda, la defensa daba un pasito hacia adelante achicando, el jugador de banda ejercía el pressing sabiendo que si le rebasaban por el centro, tendrían que chocar con Zokora y si era por banda con Chimbonda (o Hutton). Eso daba confianza al jugador que ejercía el pressing. Y para paliar el efecto de tener a tu mediocentro posicional como mediocentro recuperador, Keane se juntaba con la línea de mediocentros que hacía una basculación casi independiente de manera racional.
Decimos que el Chelsea normalmente chocaba con Chimbonda y Zokora porque el juego siempre empezaba por banda derecha. ¿Por qué? Para mantener la frescura de Lennon, anular a Anelka sin marcarle y sacar a relucir el poder de Chimbonda y Zokora. También eso es posible; conseguir que el rival juegue para el lado que mejor te venga. La clave está en taponar ciertas líneas de pase en los momentos de posesión estática o transición ataque-defensa. Al defender por amplitud 'mueves' tu equipo hacia el lado que más te convenga dejando al descubierto el otro y los puntas se encargan de dar libertad a la defensa y solo bascular tapando líneas de pases y obligando al pase fácil hacia el lado que tu quieras.

Con las cartas sobre la mesa, estaba claro que el Chelsea entonces iba a sacar a relucir otra de sus armas; balón a Drogba, hombre diana, caida de W.Phillips o Anelka ya sea en diagonal o hacia fuera y la segunda línea gana metros. Perfecto. Y más contra un 4-4-2 lineal tipo Juande o Marcelino. Pero esta vez el Tottenham no caería en el error de Stamford Bridge y tenía su propio sistema para contrarrestar el plan del Chelsea. Por eso Zokora actua como mediocentro posicional. Se junta unos metros a la defensa, Keane retrasa su posición para que el equipo no pierda metros y a la señal del pelotazo los centrales del Tottenham pueden marcar al hombre al delantero sin contemplaciones. Sin miedo a ser rebasados porque Zokora coge rápidamente la posición perdida y el 4-1-4-1 se mantiene con Woodgate de mediocentro y el marfileño de central por unos momentos. Y en defensa, siempre un 3+1. Esto quiere decir que un jugador va a balón y el otro central y los laterales, se colocan un pasito por detrás, cerrando en diagonal, atentos a la prolongación. Y si el control es de cara para segunda línea; Keane y Jenas contra Lampard y Essien. Gracias al delantero irlandés y su formidable trabajo oscuro el Chelsea no consigue superioridad numérica nunca.
Con muy poquita cosa estamos destacando unas cuantas genialidades de Juande Ramos que consigue tener un mediocentro posicional con un 4-4-2 y convertir al mismo en un recuperador kilométrico. Lo mismo con Robbie Keane, jugado de delanterocampista y con la presión zonal por amplitud consiguiendo llevar al rival justo donde quieres.

El equipo de Juande con balón en posesión estática no se complicaba y hacía bien, buscando el desgaste de sus rivales que jugaban basculando y no presionando. Yo tengo el balón, que corran ellos de un lado hacia otro. Minutos así te permiten luego ser el ganador en la prorroga. La posesión en este caso era el componente más alto de la recuperación activa en un partido largo. Lo que luego te permite darle mucha intensidad al juego durante los minutos clave. Algo que es imposible 90 min. cada tres días durante un año. A veces se dice que el equipo que juega en horizontal no tiene ideas. Es el caso del Barça que busca un objetivo y no lo encuentra, por ejemplo. Pero es una visión muy simple y hay que ir más allá. ¿Dónde y cómo presiona el rival? Si ejerce un pressing de arriba hacia abajo (low-low-high) pues balón largo, prolongación y llegada. Si hace el habitual low-high-low, verticalidad u hombre diana y llegada de segunda línea con triangulación en banda solo en metros finales y si como el Chelsea práctica el high-low-(muy) low en basculación pues posesión estática de larga duración, cambio de ritmo, y movimientos de desmarque en zonas fuera de la influencia de balón. Es imposible querer imponer 90 min. de intensidad + verticalidad con un equipo siesta como era el Chelsea porque al final te acabará matando.
Como movimiento a destacar con posesión para los de Juande; diagonal de Malbranque, Berbatov o Robie Keane cae banda y se lleva siempre a Carvahlo y entrada en segunda línea del otro punta, Malbranque, Lennon y Jenas. Suponemos que es por eso que A. Grant llenó de obligaciones a Mikel haciendole un tercer central antes que un medio centro escoba.

La ambición y el trabajo mueven montañas... y dan títulos.